Hace poco una amiga y yo comentábamos de un tema que creí que no era muy posible tuviera en común con alguien más, pero después de platicar con ella me dediqué a hacer una búsqueda rápida de información entre mis conocidas y descubrí que es aún más común de lo que muchas podemos imaginar...
Las madres; aquellos seres que son el estereotipo de la bondad, la sensatez y el consuelo cumplen una doble función, pues muchas conocemos ya el "dark side" de nuestras mamis.Con las madres (no sé si en general, pero en un par de casos particulares) es imposible discutir. Así tengas 10, 17 o 32 años hay una pequeña parte de tí que por más que quieras ocultar va a seguir siendo vulnerable ante tu madre. ¿Es esa la maldita parte que no puede evitar llorar cada vez que discutes con ella, y la parte que se queda callada ante sus argumentos? Sí, es esa, y pongo de ejemplo a mi madre.Mujer ejemplar y excelente mami, que me ha formado en lo que soy, y lo que quiero ser, la que canta y dice muchas tonterías cuando está contenta, exactamente esa, es la misma capaz de derrumbarme con tres palabras bien dichas, y ¿a quién no le ha pasado?. El hecho de amar tanto a alguien te vuelve débil, y lo he visto y comprobado; aún después de casi 18 años aún no aprendo a controlarme frente a ella, cuando de verdad estoy herida, mi madre es la persona ante la que no puedo ocultar mis defectos (y creo que nadie puede), es esa extraña persona que saca lo mejor, pero también lo peor de sus hijos... a la que no puedes negarle tus errores y tus defectos (los conoce mejor que tú). Aveces es dura, y fría... no todos tenemos a la mamá de serie de Warner, pero sin embargo, si después de muchos años de batallas perdidas logras por fin defenderte sin sentirte intimidada, y llevarle la contraria y convencerla te sentirás como la mujer más poderosa del universo, y ella sabrá que su trabajo está hecho, pues ha formado a una persona hecha y derecha, experta en el arte de llevar la contraria, exactamente igual que ella. ¿Y después de eso? ¿Se volverá sumisa y obediente a tus deseos sin discutir y cuestionarlos? ¡Que va! lo seguirá haciendo por el resto de tu vida, por el simple placer de no perder nunca la costumbre.
miércoles, 13 de octubre de 2010
Madres
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Jeje... este fin de semana (bueno el anterior pero lo tengo tan presente como si fuera ayer) pasé a ver a mi madre en Oax. y ¡como la extraño! madre sólo hay una, que bueno que no hay dos, mucho mejor que no sean tres, que viva la familia ¡¡¡¡
ResponderEliminarMr. MC. DONALD un placer tenerlo de paseo por aquí, disculpa contestar hasta ahora y cuanto tenga unos dos segundos de análisis me pasaré al tuyo. Gracias por el bello comentario
ResponderEliminarbonita entrada =) nuestras madres por mucho que queramos que cambien no lo aran, porque en parte ahi reside su encanto. un saludo =)
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